martes 23 de junio de 2009

Clásicos de temporada


Estamos oficialmente en verano, tal y como nos recuerdan todos los años profundas tradiciones creadas por el hombre, como el Día de la Música, el aserrín, aserrán o la noche de San Juan, que vuelve a este martes, martes que tengo abandonaíto perdío. Extraoficialmente, yo me dejo llevar más por los elementos naturaleza; fundamentalmente por el calor que representa el fuego. Como consecuencia, hace varias semanas que me vengo bañando en El Cruce, en Punta Umbría y en la playa del Espigón, en un mismo mar pero con distinta agua, que diría Gerardo Diego, y en un abrazo fresquito con el líquido elemento.

En cuanto a tierra, tuve suficiente con la del camino de El Rocío, experiencia que creo que no he contado en el blog aunque seguro que se lo merecía. El viento -precisamente porque es inexistente en las noches de junio- lo he sustituido por un ventilador colgado en el techo de esos de hélice que siempre me recuerdan a sitios coloniales y a Memorias de África, si no fuera porque en la Plaza de la Merced no hay muchos Robertos Redford y los únicos animales salvajes que merodean la zona son los caracoles y las cabrillas.

El cambio de solsticio se percibe en otros grandes clásicos de la temporada como las fiestas de fin de curso, los tintos con casera, los flash congelados, las dos mitades de la sandía ocupando media nevera, los cursos de La Rábida o las aceras levantadas por obras que convierten a la ciudad en un lugar intransitable. El tiempo se detiene en la siesta y todas los semanas se presenta alguna programación cultural para Julio y Agosto: Ya hay cartel de teatro y danza para el Castillo de Niebla y conciertos para las Noches del Foro, pero también vuelve 7 soles, 7 lunas a Cartaya, pronto habrá música en Ayamonte, danzas en Villablanca... También habrá varios cumpleaños, entre ellos el mío, que quizás no sean tan culturales pero son parte fundamental de la vida social veraniega.

Mientras llega Julio y la primera fase de la operación salida, os reseño un par de exposiciones interesantes: Huelva: la Guerra Civil en sus documentos, que podéis ver hasta final de mes en el Hotel París. Es una selección de los fondos procedentes de los Consejos de Guerra del Tribunal Militar correspondientes a nuestra provincia, que después de décadas a punto de pudrirse en un archivo de Sevilla han sido digitalizados y por fin pueden ser consultados por todos los intesados. De cerca de 200.000 páginas digitalizadas, la exposición ofrece en seis hilos argumentales una pequeña muestra, pero no por ello menos significativa e inédita.
Si vais a verla, os encontraréis de bruces con la otra recomendación: Al Sol de Huelva, 16 esculturas en bronce de Baltasar Lobo, un colega de Picasso, que estarán hasta el 2 de agosto en la Plaza de las Monjas, compartiendo espacio con niños sin colegio, palomas y bomberos.

Hace poco leía que cuando se está en el foco mismo de la vida es imposible reflexionar. Hace meses que me pasa algo parecido. Con tanto foco, por ejemplo, no he contado que he estrenado coche. Mi amiga Adela me ha regalado su 205 verde, lo he arreglado un poco y ahora estoy encantada, fundamentalmente porque así echo menos de menos al mío rojo que tantas veces me ha llevado al fin del mundo. Para sacarme la tarjeta de la zona ORA lo he puesto a mi nombre, como mi domicilio habitual. Es curioso pero, sólo por un instante, he tenido la sensación de haberme convertido en adulta.

Con tantas costumbres estivales, no he remarcado una de las mejores cosas que para mí llegan con el mes de Julio. Lo dice la foto y la cuenta atrás de los días para que mis sobrinos aparezcan por las puertas.

Buenas vacaciones a los primeros que las pilláis.
A ellos y a todos los demás, que la noche de San Juan sea el preludio de un mágico verano.

miércoles 27 de mayo de 2009

Pequeñas y grandes contradicciones


He vuelto a coger la bici para ir al trabajo. El Recre descendió pronto para evitarnos prolongar el sufrimiento y es bastante probable que el Barcelona haga triplete esta noche Roma. El fin de semana dejó atrás la comida de Santa Rita y los conciertos urbanos y Mayo apura las cruces que llevan su nombre, las comuniones, los abrazos de mis sobrinos y los intentos fallidos de instalarnos en el verano.

Las salidas hacia El Rocío son siempre un punto de inflexión, una especie de desfile de imágenes que pasa ante mis ojos para hacerme reparar en que ya ha pasado un año y que sigo siendo incapaz de averiguar adónde ha ido a parar el tiempo transcurrido. Hay cosas que se reproducen involuntariamente, como si en realidad todos viviéramos felizmente atrapados nuestro particular Día de la Marmota.

Me pasa sobre todo con los sentidos: el prodigio de la paleta inexplicable de la puesta de sol ahora que se alargan las tardes, el sabor adivinado de los caracoles y las enzapatás desde que le pedimos media al camarero, el calorcito apacible mezclado con un suave aire de la primera siesta en la playa. Antes de que, por ejemplo, pase la Hermandad por el centro de la ciudad sacando a los funcionarios a la calle, puedo oir perfectamente la flauta, el tamboril y los cascabeles de la bestias, que es el sonido que a mí particularmente más me gusta. Por lo demás, y respecto al sentido del olfato, acabo de decidir que mañana no me llevaré la bici para evitar que las mierdas de los caballos se me queden pegadas en las ruedas.

Estos días tengo la sensación como si todo estuviera en su sitio, como si las cosas volvieran a una especie de orden natural que, como casi todas mis paradojas vitales, hay veces que echo de menos y otras que confundo con señales de la rutina. Justo entonces tiene más sentido la pregunta que le plantea Benedetti al protagonista de La Tregua: "¿Sabes lo que pasa? Que no vas a ninguna parte?".

Ahora que da tiempo a casi todo antes de que se haga de noche y que la ciudad se queda casi desierta os propongo, una vez más, una tarde en el Museo. De las cuatro exposiciones temporales, hay al menos dos de visión obligada. En una docena de fotografías de gran formato de Ángel Marcos, Desiderátum presenta paisajes enfrentados de Las Vegas y La Habana. Una interesante oposición entre el entretenimiento infinito de la ciudad del juego y el tedio cotidiano en la capital de Cuba, entre los paraísos artificiales y los reales, entre los anuncios luminosos y los carteles pintados a mano, entre los lugares de paso y el tiempo detenido. Los excesos del sueño americano enfrentados a las miseras del comunismo representan también el abismo entre el pragmatismo y el idealismo, entre la simulación y la realidad que son materia de casi todas nuestras pequeñas y grandes contradicciones. Y muchas veces benditas, que añadiría mi amiga Adela.

La otra exposición es Reciclarte, el certamen de escultura con material reciclado. Con un mensaje claro -como la reutilitación de los materiales de desecho puede ser valorado y transformado en Arte- algunas de las propuestas me dejaron sin palabras por su belleza y su imaginación. Tengo intención de revisitarla y en ese caso garantizo sesión de fotos.

Pero además tenéis Una mirada al Museo a través de las cámaras de los alumnos de la escuela León Ortega y Nil Omne. Todo es Nada, con pinturas, dibujos y grabados de José Viera, muy recomendable para los que os guste el surrealismo. Y todo sin salir del viejo edificio de la Alameda Sundheim.

Para difrutar buena música, sólo hay que ir un poco más lejos: Hasta el 8 de Junio tenéis en Sevilla Territorios 2009. El amplio y variado cartel hacen de esta edición una "de las mejores de su historia", con un gran equilibrio entre estrellas internacionales y nacionales, rock independiente y hip-hop, electrónica de vanguardia y world music. Tenéis información y vídeos de los artistas participantes en
http://www.territoriossevilla.com/. Si alguien va a Wilco el viernes, es probable que nos encontremos en el Monasterio de la Cartuja.
Y hasta aquí mi agenda cultural de hoy.

Ajunto foto de mis sobrinos. Puedo ser pesada, lo sé, pero no se me ocurre ninguna otra forma mejor de embellecer mi blog.

Hace poco puse en el facebook que lo que pasara en Huelva Información lo sufrimos todos. Hoy, cuando media provincia tiene un pie en la aldea, cuando hasta los que pasan de El Rocío tararean las sevillanas de toda la vida y se imaginan felices para espantar la crisis y la incertidumbre, tengo más presente que nunca a los compañeros del periódico. Mucho ánimo en una lucha que siento universal y compartida.

jueves 7 de mayo de 2009

Viñetas de mayo

En este no parar en que se ha convertido mi vida, asumo que ha irrumpido el mes de mayo por los bautizos que marcaron mi agenda social durante el puente y porque todo el mundo habla de comuniones y romerías. (Aunque yo este año no haya podido ido a las Cruces de El Buitrón ni las de Berrocal y no vea la hora de tomarme un ponche del Navajazo en el Barrio Obrero, un lugar ideal para ir en un mes que empieza con un Día del Trabajo.)

También lo asume mi cuerpo, que sufre los primeros golpes de calor; y mi hábitat, que se encuentra en ese momento caótico que me hace sacar, y no guardar en los altillos, ropa de verano y de invierno, botas y chanclas, edredones y mi colcha de seda roja heredada de mi abuela, bufandas y bikinis, chalecos de lana y revistas de 'Adelagaza en 15 días'. Y lo que lo es más importante: sacarlo todo a la vez para sentirme activa -desbordadísima, pero activa- y asumir, por último, que este cambio de temporada tampoco será el que ponga orden en mi existencia y me convierta definitivamente al fengshui y al minimalismo.

Mientras tanto, en la ciudad y en la provincia no dejan de ocurrir cosas interesantes. Tenemos un Congreso Mundial del Jamón en Aracena y un Salón del Cómic en la Casa Colón. Estuve en la inauguración del primero y fuimos a un Museo del Jamón que no conocía, con una exposición de patas certificadas de todo el mundo y otra planta donde se explica todo el proceso de crianza y aprovechamiento del cerdo, de la bellota al plato. Sales de allí que te comes hasta los andares.

Aunque seguro que con menos seguidores que el jamón, la feria del cómic se va consolidando tras dos ediciones cuando menos esforzadas. En esta tercera, los invitados son Idígoras y Pachi, autores de un magnífico cartel que homenajea al cuadro Noctámbulos de Hopper y en el que Superman se está tomando una cerveza con Batman en el Kriptonita Bar y se pide unos chocos con papas "para coger fuerzas para el Salón del Cómic". Para hoy hay programadas dos conferencias que tienen muy buena pinta: una, El Universo de Tintín, con motivo de su 80 aniversario, y otra, Star Wars: en una galaxia muy lejana, a cargo de dos de los máximos especialistas en ambas materias ó respectivamente.

Más cosas. La exposición viene calentita desde esta misma tarde: Gesto de la naturaleza, de Miquel Barceló, el de la Catedral de Mallorca y la cúpula de las Naciones Unidas, que trae al Hotel París su obra gráfica.

Para el sábado, Día Mundial del Comercio Justo, Tapeo Solidario en el Parque Moret a beneficio de Valdocco, organizado por Pobreza Cero con algunas colaboraciones. El cartel que me han mandado pone 'Llévate un tambor' y habrá actividades de 12.00 a 20.00 horas. El tiempo invita, y la causa también.

Como el jamón os habrá despertado el apetito. Os recuerdo que las habas enzapatás están en su mejor momento y que este fin de semana hay una Feria de la Gamba y el Marisco en la Avenida de Andalucía, de esas que monta el Ayuntamiento.

Para ver lo que ocurre en el resto de España y en el mundo, luego me pasaré por el quiosco para comprarme El Jueves. Me pondré al día del Lehendakari López y la gripe A, que no es porcina porque no la transmite el cerdo, según dejó claro en el congreso la consejera, que está indignada con los rusos. Ni tampoco es mexicana, como se encarga de recordarme mi amiga Mariví, que siempre sabe bien de lo que habla.

Muchas ofertas para un fin de semana en el que yo tengo clara mi elección: una cita insustituible con mis sobrinos y con la playa. No sé qué fiesta hay en Madrid por estas fechas, que siempre me viene como agua de mayo.

Felicidades a todos los seguidores del Barça y suerte en la final. Yo también me alegro mucho de que el fútbol sea otro de los motivos que hagan más impetuosa esta primavera, sobre todo si el Recre nos diera esa alegría que todos esperamos.

Que tengáis un mayo florido y hermoso.

martes 21 de abril de 2009

Historias de abril


Se me acumula el trabajo al mismo ritmo que las experiencias. El trabajo al que me refiero es, fundamentalmente, fotográfico, que es un esfuerzo para que lo vivido permanezca. Y a la vez, una forma de exhibicionismo de esas que tanto gustan en el Facebook. Las fotos del viaje a Dublín no se terminan nunca, como los buenos ratos que pasamos o las anécdotas de los amigos madrileños de Adela el día después de su cumpleaños.

Corren buenos tiempos para la recreación. De Letizia no hice fotos, pero tengo varias de Obama en El Rompido y de Pepe en las costas de Irlanda. Obama y Pepe son dos muñecos y Letizia es como una muñeca, toda ojazos y melena bien peinada. Los tres están en esa delgada línea que distingue la ficción de la realidad, que es la misma que separa la ficción de la realeza.

En muy poco tiempo han pasado muchas otras cosas, como varias cumbres internacionales, la Semana Santa y algunos cambios en el Gobierno para tener varios temas de los que hablar durante las vacaciones. Para mí Abril es un mes lleno de acontecimientos importantes, como el cumpleaños de mi madre y el de mi sobrino el mayor. Cada año, los dos van acumulando mi amor con más madurez, que es la palabra preferida de mi madre aplicada a mi vida. Por la ausencia en su aplicación, se entiende.

Abril también es el mes del regreso a cierta actividad cultural, un soplo fresco, como el aire de estas mañanas. Esta tarde podéis elegir entre el cineclub -la francesa Cuscús- o escuchar a Maruja Torres, que vuelve a la ciudad. Mañana el que vuelve es Cantero Rock al Gran Teatro, con un concierto de The Wave Pictures. Sólo me he quedado con tres datos del periódico: que es un trío británico, que proceden de una aldea de nombre también británico y que se les considera el grupo revelación de la temporada.

Buena racha de exposiciones: Pedro Rodríguez y Huelva York en la Caja Rural, y Gráfica Contemporánea de Puerto Rico en el Museo, dentro de una serie anual que organiza la Diputación y que siempre resulta muy recomendable. Una propuesta más: Type Directors Club de Nueva York. Es un club de expertos profesionales que reciben tipografías de todo el mundo; una selección de las mejores se puede ver en esta muestra. En la Escuela de Arte León Ortega. Estoy encantada con tanta modernidad.

He escuchado hoy en la radio que se cumplen 20 años de Internet. Ahora que quien más y quien menos pasa más tiempo frente al ordenador que frente al negro sobre blanco, es el mejor momento para perderse en los stands de la Feria del Libro. Mi madre me ha dicho que me ha comprado un cómic de Asterix en la que montan en su instituto. Sabe que yo soy mucho de clásicos. Mientras, me he sacado de la Biblioteca unos ensayos sobre la lectura: han seleccionado varios en las mesas de la entrada con títulos maravillosos como La intuición de leer, La intención de narrar o Leer con los cinco sentidos.

Voy acabando. Una amiga me contaba que en su agenda le falta el mes de abril. La pilló de regalo con una revista y venía con esa tara. Dice que igual por eso su vida está tan desorganizada en las últimas semanas. Me acordé de aquella canción de Sabina, de que alguien nos puede robar el tiempo si lo dejamos guardado en un cajón. Para mí Abril está siendo un mes sin prisas, para recrearme tranquilamente en las metáforas de la vida real e imaginada.

Os dejo con una foto y con una frase del ensayo que me ha gustado: "Disponerse a leer un libro puede ser no más que un pretexto para leerse a uno mismo sin ser molestado".

Felicidades, madre.
Y a los demás, feliz inicio de la temporada de romerías y que el borrador de la Renta os alegre vuestras declaraciones.

miércoles 25 de marzo de 2009

Sentidos del tiempo



Últimamente pienso mucho en el tiempo. Me parece que últimamente es un adverbio temporal. Lo mismo no deja de ser una forma de perderlo -el tiempo- pero prefiero pasar el tiempo pensando antes de que se me vaya de las manos sin darme apenas cuenta. Creo que siempre me pasa en los cambios de estación, que son las épocas de entretiempo. El tiempo que va pasando y el metereológico tienen muchas cosas en común: son lineales y repetitivos, nos empeñamos en controlarlos y en medirlos: bien en días, meses, años o en horas, minutos y segundos. Para darle un poco emoción a tanta precisión, de vez en cuando llueve o sale el sol sin esperarlo. Nos coje desprevenidos, igual que cuando hay que adelantar o atrasar una hora el reloj cada cierto tiempo.

Como a mí me gusta pensar con propiedad, suelo leer mucho el diccionario. Últimamente, además de pensar, me he dado cuenta de que para opinar y para actuar es fundamental aclarar conceptos. Lingüísticamente, el tiempo tiene varios sentidos. Lo cual multiplica su significado:

1. Duración de las cosas sujetas a cambio o de los seres que tienen una existencia finita: Los relojes sirven para medir el tiempo. Buen comienzo. Me encantan las definiciones metafísicas. A lo que estáis tristes os diría aquello de que el tiempo lo cura todo. O pone a todo el mundo en su sitio. O no; pero sí distancia el motivo de la tristeza.

2. Periodo tal como se especifica; si no, se entiende que es largo: Tardó poco tiempo.
Puede dar lugar a equívocos, pero me surge una recomendación: invertir tiempo en aquello que más os guste.

3. Época durante la cual vive alguna persona o sucede alguna cosa: En tiempo de Trajano.
Ésta es fácil: Vivimos en tiempos de crisis.


4. Estación del año: Suele hacer frío durante este tiempo del año. Por eso la privamera ha llegado justo a tiempo.

5. Edad, especialmente para referirse a los bebés o crías de animales: ¿Cuánto tiempo tiene este ternero? El tiempo es ver crecer a mis sobrinos. Ver fotos de cuando eran más pequeños. Preguntarle a alguien cuántos cumple. Pensar cómo pasan los años. Pero casi siempre para los demás. Yo aún me recuerdo hace diez años imaginándome como sería con la edad que tengo ahora.

6. Edad de las cosas desde que empezaron a existir: El televisor tiene mucho tiempo, no es raro que no se vea bien. Ésta me gusta. La amistad y el amor tienen su tiempo y requieren tiempo, por eso hay que dedicárselo.

7. Ocasión o coyuntura de hacer algo: Tiempo de reposo. Termino con ésta. Me da la impresión de que se aproximan buenos tiempos. Noto que hay mucha gente contenta y se me ocurren varios motivos: el fin del invierno y las vacaciones de Semana Santa. Que ustedes lo disfruten.

Os dejo con lo que pienso cada vez que no me toca la Primitiva: rico no es quien tiene mucho dinero, sino quien es dueño de su tiempo. No me consuela, pero me siento más libre. De ahí la expresión: disfrutar el tiempo libre. Cuando queráis, lo aprovechamos para quedar. Hace tiempo que no nos vemos.

miércoles 11 de marzo de 2009

Belleza oculta


Leo en el periódico un titular: ¿Huelva tiene alma?. Y un subtítulo: "Expertos de todas las áreas se sientan a debatir en la Unia". Me quedo pensando. Me pregunto: ¿en qué hay que ser experto para opinar sobre algo así?. ¿Cura, psiquiatra, Iker Jiménez? Sigo pensando. Podría dar mi propia respuesta. Yo siempre he buscado el alma de las ciudades. Creo que es más fácil de conocer que las de las personas. Y una vez que las descubres, te sientes cómodo en ellas, como un sentimiento nuevo que te conmueve y que acaba quedándose a vivir contigo para siempre.

El alma de Sevilla me la encontré hace muchos años, montada en mi bicicleta. La de Madrid, en metro, saliendo por bocas que al principio nunca sabían dónde me dejaban. Con la de Lisboa me reencontré hace un par de fines de semana, entre las piedras de calles empinadas y el acero de los raíles del tranvía... Mientras seguía recordando se me vinieron a la cabeza sabores, olores, cielos, música. Como soy muy integradora, siempre he pensado que alma y el cuerpo son indisolubles, por eso una ciudad también es lo que comes en ella, a qué huele, el azul y el gris y sus nubes, la canción que ponían en aquel bar.

Finalmente, he aprendido a convivir con el alma de Huelva. Me costó mucho localizarla, incluso llegué a dudar sobre si realmente la tenía. A veces desaparece, se vuelve totalmente despersonalizada. Pero si está de buenas, termina ocurriendo lo mismo que en esas otras ciudades que todo el mundo elogia: te acostumbras a su forma ser, a llevarla dentro. Sé que muchos reniegan de defenderla. Yo tampoco lo hago, pero recomiendo que al menos se emprenda el intento de buscarla, sin necesidad de montar una tertulia sobre eso. El lunes puede merodear por la Plaza de las Monjas; el martes, en un bar con plasma para ver los partidos de la Champions; el miércoles, por el Gran Teatro, donde ha vuelto una actividad imparable -excepcional la nueva programación del cineclub, hoy concierto de Cantero Rock con actuación estelar de mi compañero Santi y el viernes Fados-; el jueves, tapita en el Agmanir; el viernes, en una salida a la playa; el sábado por la mañana, en el Mercado viejo, que sigue aferrado a la vida; y el domingo por la tarde, el alma de Huelva siempre llena el Nuevo Colombino.

Yo suelo sondear la salud de una ciudad a través de la cultura. Y últimamente veo la nuestra más en forma que nunca. En buena parte, la responsable es la oferta de exposiciones de Latitudes, que durará todo el mes de marzo. Y desde esta semana, hay que sumar una nueva propuesta, que aúna la fotografía y la ciencia: Armonía Fractal de Doñana. La podéis ver hasta el 12 de abril en el antiguo Hotel París y nueva sede de la Diputación, por si alguien no es de Huelva y todavía no se ha enterado. Hotel París. Suena bien. Vale como título de algo. De un corto, de un grupo pop, de un cómic.

Pues bien, allí podréis ver 32 imágenes aéreas sobre Doñana y las marismas de Héctor Garrido, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que sirven para introducirnos en "el complejo y apasionante mundo de la geometría fractal". Yo tampoco sabía qué era. Fractal viene del latín 'fractus', que significa irregular, fracturado, roto. Aprender una palabra nueva siempre me ha parecido fascinante. Más aún si su significado implica una nueva forma de ver las cosas: la geometría oculta tras la belleza natural. En la exposición se explican las leyes y procesos matemáticos de los fractales aplicadas a la fotos, que van acompañadas de textos tan bonitos que dan un sentido aún más poético a lo que se ve. Sólo por leerlos merece la pena la visita. Pero como sé que a muchos se os pasará, os adjunto la web, completísima, donde se recoge la exposición con todo detalle. Que la disfrutéis.
http://www.armoniafractal.com/

Os dejo, que esta semana tengo la impresión de ir con retraso en todo. Para terminar, una recomendación que no es necesaria: que sigáis disfrutando del sol en la calle, en la playa, en una barbacoa... Es el responsable de ese buen humor primaveral que todo el mundo parece tener últimamente.

Suerte a todos los que participáis este año en los Premios Huelva Joven y hacéis campaña en el facebook. Y a todos los demás, que hagáis cosas creativas, como recetas con gurumelos o apadrinar una estrella.

martes 24 de febrero de 2009

Maneras de mirar, maneras de contar


Pasó el Carnaval, sus pasacalles y sus cabalgatas. Pasaron los Óscar y Alcobendas consiguió ablandarnos a todos un poco la manía, que no la envidia, hacia Pe. Pasó el primer fin de semana radiante de sol y llegan las nuevas propuestas a la Cibeles Madrid Fashion Week. Pasó incluso el ministro Bermejo, sus monterías, y la convención de los Star Trek con el lehendakari, dejándonos nuevas páginas de ese cómic nacional en que se ha convertido la política. Yo, que este año no me he disfrazado y de pequeña ensayaba frente al espejo que era cantante o artista en general y agradecía los premios con lágrimas en los ojos, me contagié de tanta euforia y lo primero que hice el lunes camino del trabajo es pasarme por una Administración para ver si me había cambiado la vida. La respuesta, en un display: Premios 'No premiado'. Las ventanillas de las Loterías y Apuestas del Estado son como catedrales del 'Vuelva usted mañana'. Miré al administrador de mi suerte con la mayor expresión de tristeza que pude interiorizar para probar si mi capacidad de dramatización le conmovía. Me dejó los cincuenta céntimos de vuelta del Gordo pal domingo sin mirarme y le dio volumen a la radio. Los caminos de Dios tampoco me han llamado a ser una nueva rica esta semana, pero no me doy por vencida. Pienso seguir echándole teatro al proletariado.

No sé si será porque pasear por playa amplía horizontes o porque el buen tiempo alegra los sentidos, pero escribo con optimismo. Me pasa cuando tengo buenas noticias culturales que contar.

Ésta se titula Latitudes, Latitudes 2009 o Latitudes XXI, que es el nombre de la Asociación. La propuesta: Un festival de fotografía en Huelva, de esos que siempre leo en las revistas que se celebran en otras ciudades y me quedo con las ganas. El contenido: hasta diez exposiciones de nombres tan míticos como la agencia Magnum, Steve Mc Curry -el de la famosa niña afgana de ojos azules del National Geografic-, Ilan Wolf ó Ramón Masats. El festival empieza mañana en el Museo, que alberga cuatro de las exposiciones, para hacerse extensivo a todos los espacios de la ciudad: la Casa Colón, las salas de las Cajas -Rural y Cajasol- y la de la Universidad, en Cantero Cuadrado. Y todo durante un mes. Para que de tiempo a no perderse nada.

Pero hay más: por ejemplo, una antológica de Marlene Dietrich. O un Ciclo de Cine Alemán que empieza el martes que viene con M. El Vampiro de Dusseldorf, sigue con El Ángel Azul, pasando por los años 30, los cincuenta, Good Bye Lenin, hasta Kebab Connection o La ansiedad del silencio, de hace un par de años. A partir del próximo lunes y durante dos semanas, una peli al día de lunes a viernes. Dónde, cómo y cuándo: en la Sala de Cajasol, en V.O. con subtítulos, a las 19.00 horas. Da gusto darle forma a noticias como ésta. Tenéis toda la información en
http://www.latitudes21.es/

Ayer, en la conferencia inaugural, Pablo Pérez Mínguez, que es Premio Nacional de Fotografía, recordó cosas sencillas pero certeras: que la fotografía es la escritura de la luz, o que, más allá de la técnica, es el arte más democrático: todo puede ser fotografiado, todo el mundo puede ser fotógrafo. Me gustó una expresión que usó -fotoactitud- y una anécdota: cuando él era niño, veía que sus padres sacaban una máquina para hacer fotos cada vez que había algún momento especial en la casa. Yo me acordé de las fotos en blanco y negro de los primeros cumpleaños de mi hermana, que como es la mayor es a quien más fotos le han hecho siempre, mis fotos con pañales, flequillo y mofletes, ya a color, la textura de la sonrisa de mi padre mirando a mi madre... Pérez Míguez seguía diciendo que siendo niño él pensó que si siempre llevaba la cámara encima, la vida tendría siempre momentos especiales, momentos felices. Y que por eso decidió dedicarse a la fotografía.

A mí, que no me dedico a la fotografía, también me gusta ir con mi cámara a cuestas. El riesgo, tratándose de mí, es perderla o dejármela en alguna tienda o en algún bar. Pero pierdo más cuando veo algo bonito y no sé cómo conservarlo. No sé si mi actitud -mi fotoactitud- tendrá algo de infantil. Pero creo que una foto, además de una manera de mirar, es sobre todo la mejor forma de contarlo.

Voy terminando. El domingo empezó en Antena 3 una serie nueva: Doctor Mateo. Una copia- bastante mala, por cierto- de Doctor en Alaska en cuanto al argumento (médico exiliado a un pueblo perdido que acaba ganándose a sus habitantes pese a ser un borde), que protagoniza Gonzalo, el de 7 vidas, y un reparto de los más variopinto. Os hablo de ella porque el pueblo perdido es Lastres, tierra natal de mi querido cuñao, que me cuenta que estuvieron rodando hasta que llegó el verano. Han sido listos los de la productora: se van para Asturias, le cambian el nombre al pueblo y ya tienen el principal atractivo de la serie: los espectaculares paisajes, la impresionante sensación de infinito que brinda el mar desde el Faro, la blanca inclinación de las casas desde el Mirador de San Roque, la tenue luz al anochecer en el Puerto, donde se hizo la foto que véis... Mi sobrino el mayor se bautizó en la iglesia que salió el domingo y ahora me gusta imaginarme los dos correteando por las calles de piedra. Si no se cargan la serie, pienso presentarme como extra en el papel de tita que viene del Sur.

Y ahora sí. Junto a Latitudes XXI, el otro gran evento de la temporada. Super8 Producciones presenta al fin su primer videoclip, basado en el single debut del Artista Recreativista, que no hace falta que diga quién es porque ya se encarga de chupar cámara rodeado de mujeres bellas como Esmeralda, que no fuma, con lo cual demuestra que ella sí tiene madera de actriz. Os dejo con Guapa! y un trasunto audiovisual sin precedentes:

http://www.youtube.com/watch?v=zmHWLbs-zkQ

Que se os cumplan los refranes positivos de febrero y que marzo siga instalado en esta temprana primavera.