jueves, 5 de junio de 2008

Pienso y declaro


En Chile hay una bebida que llaman piscosour, una mezcla de aguardiente de hierbas con limón y azúcar --amarga y dulce, suave y fuerte al mismo tiempo-- que a mí me producía un efecto especialmente feliz. Desde que volví me apetece más que la cerveza. En Santiago nos recibió un Ministro en el Palacio de la Moneda, pero yo me quedo con las comunas del interior, con las carreteras traqueteantes a través de profundos valles de viñedos que conducen a municipalidades donde a las bibliotecas le ponen el nombre de Violeta Parra y a los colegios, el de Víctor Jara, y que terminan junto al mar, en hostales detenidos a orillas del Pacífico donde el invierno se afronta con estufas catalíticas y con un tipo de calidez que nunca antes había sentido.

En los días despejados, los picos nevados de Andes lo rodean todo, como un abrazo circular. Ante lo majestuoso, uno se siente a la vez grande y pequeño; estoy segura de que eso condiciona el carácter. Como invitados, creemos que nos acostumbramos fácilmente al espectáculo y sólo luego, por la ventanilla del avión, reparas en que tu tiempo perteneció a ese otro espacio, mitad real, mitad soñado. Una noche, en Graneros, el alcalde tocaba el bajo en una banda: me adoptaron como cantante y supe que había encontrado mi sitio. Luego, en Valparaíso, mientras un atardecer coloreado desdibujaba distancias, la luz intensa como fuego conjugó en presente continuo el sentimiento de pertenencia.

Los regresos a Huelva siempre son parecidos, con noticias del tipo la inaguración de una cafetería en la Plaza de las Monjas o el maridaje de la gamba y el jamón en Punta Umbría. El tiempo también regresa cada cierto tiempo. Es algo que se percibe en los acontecimientos cíclicos, como cuando vuelve a entregarse el premio Juan Ramón Jiménez de poesía y te das cuentas de que ha pasado un año y que seguro que escribías cosas parecidas en un post como éste.

También me acordé de Photoespaña, en Madrid. Así que esta semana os recomiendo tres exposiciones de fotos: las Imágenes de un año, que recogen 68 fotografías de Efe sobre la actualidad de nuestra Huelva en la Casa Colón; una de Desnudos en la Escuela de Arte León Ortega, que tiene buena pinta, y Retratos de primera mano, de Moisés Fernández Acosta Moi, en Gibraléon, que presenta una interesante visión de personalidades con las manos como protagonistas.

También en Gibraléon, concierto de Manolo García el sábado y en el Gran Teatro, para toda la familia, Alicia en el País de las Maravillas. Lástima que no esté aquí mi sobrino.

No me pidáis mucho más. Tengo jet-lag y ganas de ver a la gente, así que admito invitaciones a cerveza.

Muchos andáis con cambios de ciudad, de trabajo o con nuevos proyectos. Seguro que es momento perfecto y el motor que hace mover el mundo. Suerte en las nuevas andaduras.

Que el tiempo os regale ganas de ir a la playa.

PD. Si no os suena lo de "Pienso y declaro", reescuchad Gracias a la vida. Es mi última recomendación.

martes, 13 de mayo de 2008

La conciencia del tiempo


Después de más de diez años de terminar la Facultad, a alguien de mi clase se le ocurrió la feliz idea de convocar en Sevilla un reencuentro de la promoción para volver a vernos las caras y recordar batallitas de aquella época dorada. Como me encantan que las ideas sean felices, decidí que no podía desaprovechar tal ocasión, así que desempolvé la orla para repasar los nombres, confirmé que por entonces la rebeldía me confería un aspecto de heavy y me revestí de espíritu juvenil para ir en busca del tiempo perdido.

Aunque tengo bastante poca vergüenza, me asaltaron mil dudas antes de entrar al restaurante. No había visto a los que estaban dentro hacía una década. Puestos a echarle imaginación, podía inventarme una vida entera, pero ya era un poco precipitado y me daba pena traicionar a todos mis años de existencia verdadera. Al final, nos reconocimos enseguida y, lo que es mejor, reconocimos que todos habíamos ganado con la edad.

En el grupo había de todo, incluso a quien le había dado tiempo de ir por el cuarto hijo. La profesión nos había llevado a cada uno por un camino: una había estado tres años de corresponsal de la Ser en Jerusalén, otro dejó el periodismo y se hizo actor, y una chica que yo siempre había pensado que era conservadora, me dijo que era sindicalista y me habló entusiasmada del retorno de Julio Anguita y el proyecto de refundación de la izquierda.

Entre pocos canapés y muchas cervezas hablamos de profesores antológicos, del viaje de fin de carrera a Praga, de la generación perdida, de años de idealismo y realidades precarias, de vocación sincera y repudio del sistema, de lo importante de estar hablando de todo eso y, sobre todo, de no haber perdido el buen humor.

Yo acabé en la barra entre el intelectual y el guaperas de la clase, recordando la importancia que la asignatura de estética tuvo en nuestras vidas. Brindamos por todas las películas infumables de Cocteau que tuvimos que analizar y por las fiestas de la primavera. En uno de los momentos de máxima euforia decidí presentarme a la reelección como delegada de curso. Por supuesto, fui designada de forma vitalicia por la asamblea. Creo que como a esas alturas de la noche todos estábamos alegremente embriagados, lo que les convenció fue el lema de campaña: El futuro era esto.

Mientras tanto, el presente aterriza en un martes de cineclub con la última Palma de Oro de Cannes, Cuatro meses, tres semanas y dos días, una díficil historia sobre la práctica de un aborto en la Rumanía comunista de Ceaucescu. Tras el desierto cultural como consecuencia del Rocío, es buena ocasión para echar luego una cerveza. El sábado hay teatro, Mentiras, incienso y mirra, dirigida por Juan Luis Iborra y, por lo que he leído, va en esa línea de las contradiciones de los que hemos superado la treintena.

También el sábado, el primer festival Marabunta Fest, en Puerto Sur, con actuaciones musicales gratuitas desde las siete de la tarde hasta la madrugada. Lo organiza la gente de El Mosquito de Punta Umbría y además del grupo que le da nombre al festival, participarán Son de Nadie, La Selva Sur, Trashtucada, Cinamoon y DJ Benas. Por si alguno conocéis a alguno.

La última recomendación de hoy y cita no habitual: el II Salón Internacional del Cómic, de jueves al domingo en la Casa Colón. Yo tengo una camiseta y el cartel de la primera edición pegado en mi oficina. Este año la autora invitada es Purita Campos. Aunque a muchos no os suene, es la creadora de Esther y su mundo, aquellos tebeos romanticones que a algunas tanto nos hiceron soñar con el primer amor. Pienso llevar uno de los míos para que me los firme. De mis tebeos, no de mis amores.

Como el post me ha salido nostálgico, adjunto foto-metáfora del paso del tiempo, que a veces también se percibe en un trayecto, mirando por la ventana de un coche en movimiento. Es como si, de pronto, los años no nos hubieran hecho mayores, como si encontrarnos -con el pasado, con nosotros mismos- nos rejuveneciera. Probadlo. Sentir que todo se detiene, que nos sentimos bien. Así, el tiempo vuelve a ser algo nuestro, con la conciencia de que podemos dirigir nuestros pasos en la dirección que queramos.

Os dejo con la intención de saldar las cervezas pendientes y la de una feliz permanencia en Primera División.

miércoles, 30 de abril de 2008

Diario de ruta


Hoy no es martes y Huelva no es París. Me suele pasar cuando busco mi vida de siempre después de un viaje: al tiempo le cuesta volver a ser disciplinado y el espacio deja de tener personalidad, como si flotara por las nubes entre el despegue y el aterrizaje.

Creo que cuando regresamos de un viaje ya no somos los mismos que cuando nos fuimos. Durante unos días, una semana o unas vacaciones vivimos al margen de lo nuestro y, si todo va bien, se nos olvida que existe un retorno. Es mi forma preferida de libertad. Otro síntoma feliz es que la última ciudad que recorro pasa a convertirse en el lugar ideal para vivir. A los que somos tan adaptativos, deberían darnos una subvención para recorrer el mundo.


París es como cerrar los ojos y despertarse habiendo recorrido ese imaginario que todos tenemos de lo que no conocemos. Es el desengaño de saber que te marchas y la seguridad de que volverás. Para hacer más llevadera la espera, me he traido varios souvenirs: un bolso de la Gioconda, un cartel con un fotograma de Truffaut, un llavero de El Principito, una figurita de Obélix, un plano del metro, tres tarjetas llenas de fotos y agujetas en los gemelos de subir los setecientos escalones de la Torre Eiffel y los cuatrocientos de Notre Dame. También el letrero de 'Por favor, no molesten/Por favor, arreglen la habitación' del hotel. Es una prueba de otras vidas posibles y un tesoro para mi colección. De colecciones.

Por aquí los puentes no son los del Sena, sino del Primero de Mayo, que da paso a un bicentenario y a un mes festivo y hermoso, con flores a porfía, arenas hacia El Rocío y cruces en el Buitrón, en Berrocal y en el Barrio Obrero, por citar mis tres favoritas.

En estos días hasta la actividad cultural se torna más perezosa. El Cineclub cede su escenario a los coros rocieros. Por lo demás, os anuncio concierto para esta noche en Cantero Rock de Eef Barzelay. Y en la Casa Colón la exposición de 'Reciclarte', con 32 obras seleccionadas del primer certamen internacional de esculturas hechas con material reciclado.

Un par de recomendaciones más: echar un vistazo a la cartelera y pasarse por la Biblioteca. Podéis sacaros el cómic Píldoras azules, de Frederik Peeters, que voy a devolver en cuanto acabe, y la peli París, Je t' aime, con 18 historias que se desarrollan en uno de los diferentes distritos de la ciudad contadas a través de los ojos de aclamados directores.

Mi puente comenzará jugando con mis sobrinos en la playa y me llevará hasta la Sierra, donde celebraré el levantamiento contra la invasión francesa entre los vecinos de Cumbres de San Bartolomé. Si os da el arrebato histórico os podéis acercar por allí desde mañana hasta el sábado. Hay un programa muy variado para conmemorar que conservan el único original del bando de Móstoles llamando a los españoles a luchar en la Guerra de la Independencia.

El lunes nos traerá la resaca de romerías y comuniones y una nueva semana para ver partir las carretas y dejarse llevar por las tardes de sol. El ambiente ideal para quedar y tomarnos un ponche navajazo.

Adjunto foto de ruta. Felicidades a mi sobrino por tres años llenos de alegría, y atrasadas a Nacho por cumplir algunos más.

Que el día del trabajo os sirva para disfrutar plenamente sin él.

martes, 15 de abril de 2008

Inventando recuerdos


La vida se desarrolla entre recuerdos. Por eso los niños tienen la suerte de poder inventar el mundo y cuando crecemos, lo nuevo ejerce una extraordinaria atracción sobre nosotros. En estos días de dejarse llevar, yo me siento más viva creando nuevos recuerdos, como recibir un sms inesperado, ver pasar revista a una Ministra de Defensa con bombo o leer un informe científico que descubre que la promiscuidad la llevamos escrita en el rostro. Uso el plural, pero que nadie se ofenda: si alguien tiene dudas que se mire en el espejo. Es lo que tiene la ciencia, que eleva a verdades indiscutibles las intuiciones propias y ajenas.

Los recuerdos, como la energía, no se crean ni se destruyen, más bien adoptan forman caprichosas y si son promiscuos, se juntan para crear historias. Por ejemplo: la letra ñ es parte de mi identidad por España y por Begoña. Siempre he pensado que pese a ser una letra tan mía y tan nuestra, usamos muy pocas palabras que la contienen. Cuando era pequeña -la niñez también contiene la ñ-, mi nombre sólo rimaba con ñoña o como mucho daba para el 'Begoña, no des la coña'. Siempre añoraba más lirismo en ese tipo de dedicatorias. Por eso, gracias a esas buenas ideas que tiene el Colegio de Arquitectos, me han encantado que los carteles de La Ñ que nos une cuelguen de los edificios más nobles de la ciudad con el sello de 15 artistas iberomericanos. Desde que salgo de casa, la ñ rediseña la Catedral y mi camino al trabajo: la Unión y el Fénix, el Ayuntamiento, la Diputación, la Casa Colón y el Gran Teatro, donde iré en un par de horas.

Allí, el cineclub nos trae hoy otra prometedora película: Dos días en París. Una comedia francesa que pasó por Berlín y que reproduce la historia de una pareja que viaja desde Nueva York. Tomaré nota para algún viaje inminente.

Los que os quedéis en casa, podéis ver como se porta Luis Aragonés ante las preguntas que tienen para él 60 ciudadanos, aficionados supongo, de nuestra Selección, que no entienden de colores de clubes ni porqué el sabio de Hortaleza nunca convoca a Raúl. Esta vez tampoco he conseguido averiguar dónde pone Demoscopia la lista para apuntarse de preguntadora.

Mañana compraré El Jueves para ver cómo retratan al nuevo ejecutivo de Zapatero. Aunque en la web anuncian la portada con Espe vestida a lo Kill Bill, las Historias de la Puta Mili deberían meter a Carme Chacó como personaje invitado. Si Ivá levantara la cabeza...

El viernes y el sábado hay teatro. Buenas noches, madre, basada en una obra que obtuvo el premio Pulitzer en los ochenta. "Carmen de la Maza y Remedios Cervantes encarnan a una madre y su hija en plena crisis e incapaces de afrontar una situación para ellas insostenible". Le vuelvo a dar la razón a Mariví en eso de que nada más que vamos al Gran Teatro a sufrir.

Termino con una exposición: Sus labores, de Pilar Rojo, que ganó la Beca Vázquez Díaz y estará en el Museo hasta el día 27. Y dos recomendaciones más para el fin de semana: la Feria de la Chirla, el sábado en Punta Umbría, para alimentar el cuerpo, y la del Libro, en Huelva, con nueva ubicación en la Avenida de Andalucía, para sentir que en abril se detiene aún más el tiempo.

Si alguien está buscando trabajo os envío un enlace útil. Fernando Alonso busca aficionado profesional. Los requisitos, ser fan suyo y de la fórmula 1. A cambio, te pagan 3.000 euros al mes y te obligan a viajar con el equipo alrededor del mundo.
http://www.aficionadoprofesional.com/

Adjunto foto-homenaje a mis sobrinos tomada en Portugal y saludo a mi amiga Ana, nueva en mi mundo de bgoblog. El sábado me lo pasé tan bien como cuando podía inventar el mundo.

Nuestros recuerdos, decía antes, escriben historias. Los periódicos reseñan hoy la muerte de Chema, el panadero de Barrio Sésamo. Repasar su vida resulta entrañable: casado con la actriz Chelo Vivares y luego al frente de una sala de teatro en Lavapiés. Los que entonces fuimos niños, hoy no entenderíamos porqué está triste Espinete. El domingo en la tele, viendo Aída, otro Chema, el panadero, nos ayudará a olvidar el paso del tiempo y que ya nos hicimos adultos.

martes, 1 de abril de 2008

Trascendencias de primavera


Marzo da paso a Abril con una nueva legislatura, una hora menos de sueño y una más de sol, tras una semana más desapacible que santa y un suceder de días en los que si se habla tanto del tiempo es porque a lo mejor no se nos ocurren cosas mejores con qué llenarlos. A mí siempre me han parecido dos meses en uno, marzo y abril, unidos sin puente, los hermanos bastardos de Mayo, el embrión de la primavera, demasiado instalados aún en la tristeza cotidiana de los jerseis que sobran cuando hace calor y demasiado perezosos aún para pensar en piel desnuda, aventuras y otros caprichos de las hormonas.

Como me gusta que los meses tengan contenido, me he buscado un par de trascendencias. La primera será este sábado y constituye una experiencia nueva en mi vida. He sido designada madrina del bautizo de mi sobrino Álvaro. Como el tío es superlisto se ríe cada vez que le digo que ensayemos echándole agua por la cabeza. He estado buscado en Internet cuáles son mis obligaciones y he encontrado una profusa documentación sobre el tema. Cumplo la mayoría de los requisitos como "estar confirmado y haber recibido el santísimo sacramento de la Eucaristía". Pero en otros, como "llevar una vida congruente con la fe y no estar afectado por una pena canónica" tengo serias dudas. Mi congruencia es un poco subjetiva, pero eso daría para otro post. Por lo demás, siempre procuro estar afectada por las menos penas posibles.

En mi familia, gracias a mi tío Cirilo, las bodas, bautizos y comuniones tienen bastante libre albedrío, con eso de tener un cura que anda por casa. Esta vez, por lo menos, no me reñirá en medio de la ceremonia -"Begoña, deja ya de grabar": no puedo ser madrina, cámara y fotógrafo al mismo tiempo.

La segunda trascendencia es la ITV de mi coche. A los que no lo conozcáis, os lo presento: un Peugeot 205 Mito rojo con más de 200.000 kilómetros con el que he compartido momentos inolvidables. Lo elegí por dos motivos: por aquello de que es carne de perro y por lo de 'Contigo al fin del mundo'. Mi madre lo llama cascajo: no entiende que con él me siento tan protagonista del anuncio de ¿Te gusta conducir? como el dueño rico de aquella mano.
La ITV es un ritual del paso del tiempo que mi coche siempre ha superado victorioso. De momento, en la ficha técnica me han puesto 'Desfavorable': sólo tengo que cambiarle dos ruedas y ponerle tres o cuatro bombillas a las luces de freno, minucias. Lo haré encantada. Estoy deseando que me peguen la pegatina de 2009: la vida me parecerá un poco más futurista y mi coche tendrá un año más por delante.

El trimestre también se presenta prometedor en el Gran Teatro. Estoy con mi amiga Mariví en que por una vez hay que reconocérselo al Ayuntamiento. Mi vida cultural y mis martes desde que llegué a Huelva no serían lo mismo sin tantos años de cineclub. Hoy ponen Después de la boda, una danesa nominada al Oscar a la mejor extranjera que tenía muchas ganas de ver. Pero además el trimestre traerá a Luppi con el Hermitage y a Els Joglars, que ni siquiera han pasado por Madrid. Propongo cerveza posterior en el Prokope para inaugurar la temporada.

Dos expos: Las puertas de la percepción de José Guevara, en el Colegio de Arquitectos y Los Juegos Olímpicos y la China de hoy, en Cantero Cuadrado, con 60 fotos que muestran la transformación del país con la excusa de unos juegos que no podrán distraer la atención de lo que está pasando en el Tibet.

Mañana, también en Cantero Cuadrado, concierto de The Sunday Drivers, y el jueves, concurso de fotografía Un día en la Universidad.

Es todo por hoy. Dudaba si adjuntar foto de mi coche: he buscado en las carpetas y efectivamente tengo varias, como de todas las cosas que me importan. Pero mi deber de madrina y mi devoción de tita me dicen que Álvaro es perfecto para embellecer mi blog .

Termino con otra buena noticia. Wari, Rayuela y Viciosa han parido a sus crías de linces en libertad. Ayer, en casa, miré a mi peluche de lince que me regalaron los de Almonte en Fitur y me pareció que le brillaban los ojos. Pensé en que mis sobrinos sabrán lo que es un lince, en el ciclo de la vida, en la esperanza, en la ternura. Fue sólo un instante, pero sentí intensamente que había vuelto la privamera.

Feliz Día de la Diversión en el Trabajo. Pienso celebrarlo en cuanto salga de la oficina.

martes, 11 de marzo de 2008

Tradiciones de Cuaresma


Tras un histórico fin de semana en el que España decidía su futuro, el chiki-chiki se irá a Belgrado y Zapatero no se mudará de La Moncloa. Lo mismo por eso estaba tan llorosa la mujer de Rajoy en el balcón de Génova, la pobre, igual había pensado algún proyecto personal de decoración; pero desde luego entre ella y el discurso de Llamazares ya son ganas de entristecer a una audiencia sensible como yo. Me entraron ganas de ofrecerles una Second Life en mi blog.

Tampoco ganó La Casa Azul, pero no me arrepentí de tragarme la gala de candidatos. No me decepcionó: se hizo interminable hasta las puntuaciones y caótica en la designación de los finalistas, como la eleccíón de Miss España. Es el tipo de subproducto que me encanta ver para comprobar que por Televisión Española no pasan los años. La evidencia, en este caso, tenía nombre: Raffaela y Uribarri.

Cuando era pequeña, Eurovisión era para mí lo más parecido a la globalización. Era mucho más universal que la OTI, donde siempre cantaban baladas con estética de telenovela. Me encantaba la musiquilla de la conexión y saber cómo serían los presentadores, casi siempre rubios. Los points en varios idiomas eran una especie de esperanto que todos entendíamos y las votaciones entre países una lección magistral de relaciones internacionales. Todo era más inocente, no había myspace ni esemeses y sí una tarde-noche de sábado de chuches en casa de mi abuela o de mi vecina para controlar minuciosamente el orden de actuación de España precedido de unas imágenes de la ciudad anfitriona, los ensayos, y una solemne voz en off diciendo Canción: (pensad en alguna inolvidable, como Lady, lady), Intérprete: (pensad en muchos olvidables) y lo que más me gustaba: Dirige la orquesta: (y ahí enfocaban al tío de la batuta). A partir de ahí vigilábamos cada modulación y cada paso de la coreografía como en un ejercicio de acrobacia, premiable en la medida de lo impecable.

Con la evolución del concurso la realización tiene más de videoclip que de retransmisión. No queda otro remedio ante el empeño de toda la Unión de competir presentando la puesta en escena más friki de Europa. El Chikilicuatre lo hará muy bien, por mucho que a Uribarri le gustara más la diva vestida de roja que chillaba a lo Mónica Naranjo y a Boris la de Piensa Gay. En el fondo, todo ello nos está hablando de otras formas de patriotismo.

En nuestra ciudad, lo que evoluciona son los preámbulos de la Semana Santa. La banda de tambores y cornetas de la Hermandad de mi barrio ensaya tanto que soy capaz de silbar todas las cadencias de las amarguras que estrenan este año. Camino del trabajo, juego a la rayuela entre los hierros de los palcos antes de que le pongan las maderas y pronto olerá a incienso hasta la primavera del corte inglés. En el terreno cultural eso significa que el domingo, el Gran Teatro fue escenario del pregón y el jueves, de un conciertos sinfónico de marchas de procesión.

Por lo menos hoy se salva el cineclub, que trae El Custodio, una argentina de un debutante, Rodrigo Moreno, que pasó por Sundance, San Sebastián y Berlín. Custodio es el ejemplo de palabra del español iberamericano que me encanta. Aquí significa guardaespaldas, profesión del protagonista a la se recurre "para mostrar la verdadera cara de la clase política".

Extendiéndome que es gerundio, seré concisa con el resto de la agenda. Una exposición: Un júbilo compartido, hasta el día 23 en la sala de la Diputación en el Museo. Más de 80 fotografías de gran formato de las fiestras y tradiciones de toda la provincia. Las mismas que ilustran el libro del mismo nombre. Muy buena.
Un lugar para quedar: el Mundo Otrobar, en la Plaza de Toros, el sábado por la mañana, que invita por apertura de horario.
Y para comer: la Feria Gastronómica Gallega, con motivo del 10 aniversaro de la casa de Galicia en Huelva, en el Puerto, frente a González Barba. Hasta el domingo, una selección de mis animales favoritos: berberechos, almejas, mejillones, bogavante, buey de mar, cigalas, vieiras, navajas, nécoras, percebes, pulpo...

Para una escapada os descubro un sitio que merece la pena visitar: la Fundación Montenmedio Arte Contemporáneo (NMAC), en Véjer de la Frontera (Cádiz): un museo en plena naturaleza muy recomendable donde se encuentran obras como la que aparece en mi foto de hoy.

Lo último. En este tiempo de Cuaresma tengo que recordaros que existen nuevos Pecados Capitales, después de que los de toda la vida se hayan quedado obsoletos. Por lo visto ahora consumir drogas es peor que la pereza, agredir al medio ambiente peor que la gula y ser rico peor que la lujuria. Creo que hemos ganado con el cambio. Así que pienso tumbarme en el sofá mientras me zampo una docena de torrijas pensando en... Chikilicuatre.

Si váis a la presentación del Anuario de la Asociación de la Prensa igual nos vemos allí. Si no, las tardes son largas y soleadas hasta que estén llenas de pasos.

Felices indulgencias

martes, 26 de febrero de 2008

Inventos vitales

Hacía tiempo que no tenía tantas ganas de llegar a la oficina como esta mañana. No por ganas de trabajar -aún sigo fiel a mis principios-, sino para ver cómo venían los periódicos tras el cúmulo de acontecimientos que nos regala últimamente ese invento llamado actualidad. Gracias a él existen la prensa y los blogs y así yo puedo decir que tengo mucho trabajo.

Escribía ayer Almudena Grandes que creamos la política porque tenemos problemas, pero también esperanzas, además de voluntad, sentido de la justicia, capacidad para creer y para ilusionarnos. En el artículo, ella se declaraba desencantada. Yo, que amo el artificio de la realidad en la que vivimos, decidí revisar los conceptos y anoche me tragué enterito el debate.

Estaba expectante. Como yo aún no había nacido cuando televisaron la llegada del hombre a la luna, me volví una admiradora de las retransmisiones en directo. Soy carne de audiencia: ingenua e impresionable. Con una ensalada en la mesa y una cerveza para abrir la mente, empecé a zapear entre la 1, la 4 y la 6. Mi madre me llamó por teléfono y le dije: Ahora no, madre, que va empezar la cuenta atrás. Me pregunté cuántos millones de españoles estaríamos viviendo esos apasionantes segundos previos.

Enseguida reparé en una realización limitada a planos cortos y fijos, tan previsible como las intervenciones de los contendientes y el peloteo del Campo Vidal. Eché de menos aquel público que siempre tenía una pregunta para ellos y añoré los socorridos sms sobreimpresos del tipo DBT08 ¿qué estás escribiendo ZP? ó DBT08 Mariano tuerce el ojo a la izquierda cuando ZP le dice la verdad... Por lo menos, hubieran animado la noche. En el descanso, me fui tranquilamente a la nevera a buscar unas natillas de postre pensando en un misterio al que aún no paro de darle vueltas: qué le estarían diciendo a los oradores la única persona que en aquel momento se podía comunicar con cada uno de ellos.Y qué les diría yo. Que entiendo a Almudena Grandes. Y que sigo estando huérfana de aquella emoción no vivida de julio del 69.

Para mí, lo mejor fue el guiño de Zapatero al follonero cuando nombró a Javier Bardem. No sé si sabíais lo que hizo: antes del debate prometió a él y a Rajoy que su voto se lo llevaría el primero de los dos que dijera el nombre del posible oscarizado (entonces aún no se lo habían dado).
De la la alfombra roja, lo mejor fue Pilar Bardem y su vestido de las rebajas del Corte Inglés. Eso es ser castiza y no el chanel de Pe. Del análisis de los premios, me quedo con el Homenaje tardío y justo a los Coen que escribe hoy Carlos Boyero.

Ante la falta de conclusiones que me brinda el ambiente electoral, me he comprado un libro: El candidato melancólico. Me encantó el título, pero lo compré sobre todo por lo que cuenta: de dónde vienen las palabras, cómo cambian, las historias que llevan dentro... Una joyita para los amantes de la etimología donde se dice, por ejemplo, que el lenguaje es poesía fósil. Así que ya tengo la conclusión de esta semana: prefiero el lenguaje a la política. Aunque ambos sirven para convencer, las palabras son más versátiles, más libres y menos aburridas. Y no tienen que prometer nada llamar nuestra atención: basta con que adquieran sentido al ser leídas por sensibilidades. Como las vuestras, por ejemplo.

El Cineclub proyecta hoy Naturaleza muerta, una peli china ganadora del León de Oro en Venecia hace un par de años. La cinta fue rodada íntegramente en una ciudad -china, claro- cuya vida cambió radicalmente con un enorme proyecto hidraúlico. Si siempre os convoco al cineclub es por este tipo de pelis imposibles de ver de otra manera y que a veces -no siempre- alegran la noche de los martes.

Dos recomedaciones más: El Jueves -estoy deseando ver la sección 'teníamos otras portadas'- y el programa del follenero el domingo a las 21.30 en la Sexta. Con el morro que le echa incluso consigue que la campaña parezca algo divertido

Y una mala noticia para los nostálgicos: Polaroid ha anunciado que dejará de fabricar negativos para sus cámaras instantáneas. A mí me regalaron una por la Comunión y lo he vivido como una pérdida personal. Adoraba el 'Dispara y mira' y la belleza de su imperfección. Como homenaje, propongo recuperar las que tengamos perdidas en los cajones de la memoria y montar una exposición en el Super8.

Pues eso, que la vida está llena de inventos: la actualidad, los debates electorales, Hollywood, las palabras, la Polaroid y otros más autonómicos, como el Día de Andalucía. Y hablando de inventos, los que os quedásteis sin tazas de Forges, estad atentos a El País el domingo: dan gratis dos posavasos con los forgendros: objetos imposibles diseñados por él para gente como nosotros.

Termino. Más que quién nos gobernará a partir del 9 de marzo, hay otras elecciones que han levantado el máximo interés y controversia en el ruedo nacional: La canción que nos representará en Eurovisión. Como al baile del chiki-chiki ya lo promociona Buenafuente, os dejo con el enlace de mi favorita.

Que la autonomía personal y colectiva os deje un buen festivo y un puente sin lluvia para los que amamos el sol