martes, 18 de diciembre de 2007

Tiempo y esperanza


Ya lo dijo Toti en una de sus viñetas: "La Navidad tiene dos o tres días adorables y un par de meses insoportables". Pues bien, se va consumiendo el tiempo previo y ya tenemos encima esos días entrañables en los que se consume no es precisamente tiempo. Para alimentar la ilusión tenemos belenes, villancicos, luces en las calles, lotería, días de asuntos propios, Reyes Magos y paga extra con la que intentar hacer magia. Para alimentar el resto, comidas de empresa, de administraciones, de compañeros de profesión, de amigos de Huelva, de amigos del pueblo y de todos los colectivos a lo que podamos pertenecer a lo largo de nuestras vidas. Yo dudaba entre proponer una entre destinatarios de blog o comunidad de vecinos, pero acabo de llegar de hacer la digestión con un par de Legendarios y tengo los buenos deseos un poco revueltos.

A mí el espíritu navideño me entra a última hora, de forma proporcional al olor de lo que se cocina en el horno familiar mientras subo las escaleras al llegar a Valverde. Es mi versión particular de Vuelve a casa, vuelve. Mi madre, en vez de llorar de emoción al verme me dice: ¿Dónde piensas meter ese maletón, si ya no cabemos en casa?. Después me pone a colocar los adornos y a sacar la vajilla de las cajas, cada vez más huérfana de copas de champán. Mientras lo hago, pongo el vídeo de la nochebuena del año anterior y así mis tías y mis primos se entretienen mientras nosotros aporreamos la puerta del cuarto de baño para ducharnos. Lo que más me gusta es que me manden a pedir yerbabuena a alguna vecina: eso significa que hay caldo. Al salir a la calle siento el aire frío mezclado con alguna chimenea. Me espabila y me siento feliz, como cuando era niña y pensaba que algunos instantes se convertían en milagros.

Como sé que estáis muy ocupados, hoy no haré ningún tipo de recomendaciones. Por eso y por los Legendarios, que me conceden el don de escribir libremente. Bueno, sólo una idea que me ha encantado: Algunos diseñadores gráficos e ilustradores, como mis queridos Víctor Pulido y David Robles, han colgado su arte en forma de lonas con el título de Prohibido fijar carteles excepto en Navidad. El lugar, la Plaza de las Monjas y el mensaje, un alegato contra el consumismo. Por fin el Banco de España sirve para algo más que para añorar la peseta.

Y para los que estéis por la Sierra, el sábado 22, en Valdelamusa, una nueva edición de Perdidos Festival, con un cartel anunciador mu chulo y en forma y contenido.

Este año, en vez de enviar y recibir felicitaciones navideñas, he reenviado el juego ese de describirse con una palabra. No ha tenido mucho éxito, como era de esperar, y eso que respondo a todos los que me escriben, que ahí está la gracia. Los más cumplidos me han dicho que soy alegre, inolvidable y carismática. Alguien considera que soy única. Qué bien, por fin podré dejar de seguir buscando ese doble que me dijeron que todos tenemos en la vida. En realidad ninguno habéis dado aún con la definición. Después de volver a ver Blade Runner y dadas las fechas en las que estamos, lo tengo claro: lo que me gustaría ser es una replicante o una muñeca de Famosa.

Os adjunto figura de mi Portal y dejo con el enlace:
www.eljueves.es/jueves_tv/zapping.aspx?z=1&id=5


El martes que viene no habrá correo: en Belén no había Adsl ni en El Buitrón tampoco. Quizás éste sea mi último post. Si alguna vez os hubiérais molestado en navegar por mi blog, veríais que el primero data de cuando nació mi sobrino. El día 26, si Dios quiere, nacerá el segundo. Demasiadas emociones en un año aún por vivir para contarlo.

Os deseo que seáis más felices y solidarios. Para los regalos, id a la tienda de Intermon. Me han dado buenas sugerencias: un reloj para tener más tiempo para los demás y un imperdible para no perder la esperanza.

Que el Gordo reparta su peso entre todos los que estamos deseando echarnos encima su carga.

martes, 11 de diciembre de 2007

Tipos de interés


Vuelvo de transitar el puente por Madrid con dos conclusiones:
a) que ante tanta oferta cultural, allí mi correo de recomendaciones de los martes no daría abasto y
b) que mi sobrino ha sido, es y seguirá siendo exclusivo, por mucho que en el futuro reparta mi amor de tita entre los venideros hijos de mis hermanos.

Vengo contenta porque he aprovechado el tiempo: Fuí a ver Persépolis en los Renoir, a la final del Festival de Improvisación Teatral en el Alfil, la nueva Central de Diseño en El Matadero, acompañé a mi sobrino su primera esposisión en el Círculo de Bellas Artes, invertí una media de una hora y quince euros por cada planta de la Fnac y medio décimo en lotería de Navidad de las inmediaciones de Sol.

En la maleta me he traido un montón de revistas gratuitas, folletos underground y un vídeo independendiente-casero grabado con cámara fija con un apasionante guión -mi sobrino y yo haciendo el circo, mi sobrino y yo montando el árbol, mi sobrino y yo cantando villancicos- y diálogos brillantes -mi sobrino diciendo buenos días en inglés o que los dibujos de Pocoyo "me lo descarga mi papi de Internet".

El cineclub trae hoy una peli de nacionalidad alemana, La suerte de Enma, que obtuvo el premio del público en el Festival de cine de Sevilla. Algo de la sipnosis: la protagonista suple la ausencia de un hombre con su motocicleta. Y algo de la crítica: "Una película sobre la muerte que habla sobre el amor a la vida".

El Colegio de Arquitectos está en racha. Mañana inugura una nueva sala de exposiciones en la calle Puerto, al lado de la sede, con una muestra de Santana, que me encanta, y sus paisajes urbanos de Chicago, en las que consigue retratar "la ciudad detenida en un momento determinado en el tiempo y la luz". Muy recomendable, sobre todo si no habéis visto obras suyas antes. Os gustará

El sábado hay teatro, Cuando era pequeña, una obra dirigida y protagonizada por mujeres, entre ellas por La Yerbas de Aquí no hay quien viva. En la ficha técnica destaca otra mujer: Ouka Lele, responsable de la imagen gráfica. El argumento: la relación madre-hija a través del tiempo.

Por lo demás, se celebra la Semana Cultural del Inmigrante, con actividades deportivas, musicales y gastronómicas entre la Casa Colón y El Saladillo. Sin criticar la iniciativa, me pregunto si los inmigrantes no tienen derecho a la cultura durante el resto del año.

Tele. En la 1ª ponen The Queen, bastante pronto teniendo en cuenta que es del año pasado. Salvando a Helen Mirren, no es la mejor de Stephen Frears. En Canal 2, una que sí han puesto varias veces, Fallen, con Dezel Washington, que está bastante entretenida si os apecete algo más de tensión. La otra opción son las series: Gominolas y Cuestión de Sexo, en Cuatro, no están mal.

Ang Lee estrena Deseo, peligro, un título arrebatador que le pega más a Kar-Wai. Pero sin duda, la gran noticia de la semana es el estreno de la versión definitiva de Blade Runner en todas la capitales de España menos en Huelva, claro. Ante el recorte de los tipos de interés que me he encontrado a la vuelta, he decidido que en esta vida no hay que conformarse con aprovechar las oportunidades, sino ir en su búsqueda. Así que me voy a la Fnac de Sevilla a comprarme el pack de los 5 DVDs.

De belenes y regalos de Reyes hablaremos otro día. Eso sí, id comprando pastillas anti-resaca que se aproxima la llegada de las entrañables comidas navideñas de empresas y administraciones.

Y hablando de administraciones, felicidades a quien tiene el detalle de administrarme el blog, que cumple años esta semana. A él va dedicado el enlace de hoy y mi predilección sin adornos ni lazos

http://youtube.com/watch?v=YhNmX7q_Z5c&feature=related


Que os abriguéis bien antes las inclemencias y faltas de clemencias.

martes, 4 de diciembre de 2007

Sobre lo irrepetible


No sé a vosotros, pero a mí me encanta viajar en el AVE. Me da apuro decirlo abiertamente por el Talgo, que es un poco más provinciano y por eso no tiene tan alta velocidad. Pero cuando pregunté ya no quedaban plazas, así que tengo mi conciencia de selección de origen supertranquila.

Yo, con casi todo lo que me gusta, suelo hacer un ritual, que en este caso empieza con una reserva telefónica y recogiendo los billetes en la estación. El edificio de Renfe es precioso y los de la ventanilla son la excepción de la regla del otro lado del mostrador: siempre son amables.

Ahora, que cuando de verdad aflora la emoción viajera, es dos minutos antes, cuando ya estoy en mi asiento y me he imaginado quiénes son y para qué irán a Madrid mis compañeros de vagón. Llevo lectura y mandarinas para el trayecto. Y antes de que el tren salga siempre voy a por la revista Paisajes a la cafetería, miro la penúltima página y juego a acertar qué peli de las programadas ese mes pondrán antes de que lo diga la voz por megafonía. Hasta llegar a Atocha habrán pasado dos horas y media y miles de cosas más o menos importantes en las vidas de los que viajan. Yo intento no dormirme para no perder el tiempo. Una vez me enamoré, otra me cogí una cogorza porque iba en Club y en una ocasión me alegré de llegar tarde porque me devolvieron el dinero.

A veces nos puede parecer que las cosas que ya hemos hecho antes se repiten, como recorrer el mismo camino todos los días para ir a trabajar, coger el AVE o ir a ver a mi sobrino en un puente. Pero cada vez es única. Yo tengo facilidad para descubrir las diferencias: sólo así consigo sobrevivir a la rutina. Esta vez, por ejemplo, será probablemente la última vez que vaya a ver a mi sobrino antes de que nazca su hermano y segundo sobrino mío. Él dejará de ser hijo único y yo tita en exclusiva. No me negaréis que el encuentro constituye toda una experiencia.

Chabrol trae esta noche al Cineclub Borrachera de poder, una coproducción de Francia y Alemania que pasó por Berlín y grabó el premio especial del Jurado en el Festival de cine de Sevilla. Y en la Universidad, danza contemporánea en Cantero Cuadrado con Perros en Danza, dirigido e interpretado por Manuel Cañadas.

La exposición de esta semana, en el Colegio de Arquitectos, dedicada a Óscar Niemeyer y a sus más de 70 años de profesión. Me gustan mucho sus obras: el Museo de Arte Contemporáneo de Río de Janeiro, la explanada de los Ministerios, la Catedral de Brasilia... En wikipedia he leído que ha cedido a los Fundación Príncipe de Asturias un proyecto para un Museo Internacional de sus premios. Ya era hora de que se modernizaran.

El sábado también se inauguró una expo de arte japonés en la Casa Colón y otra propuesta artística colectiva en el Bar El Mundo, en los bajos de la Plaza de Toros, que tiene una pinta bastante interesante. Ya os lo confirmaré cuando vaya, creo que está todo el mes.

El viernes en el Gran Teatro: La sospecha, con Pilar Bardem. Y la provincia aprovecha el puente para hacer Ferias: la del comercio en Valverde, la del cerdo ibérico en Cortegana, la del queso artesano en Aracena y otra gastronómica en Villa Real de Santo Antonio. Os podéis poner púos vayáis dónde vayáis.

¿Qué más? Los de Igualdad Amimal me han mandado un correo con motivo del Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud denunciando "que siguen existiendo esclavos humanos en países de todos los continentes (...) y que los animales son hoy día esclavos de los humanos (...) Los humanos nos auto-proclamamos dueños o propietarios de los demás animales". Comparto lo primero: se calcula que en mundo hay 27 millones de humanos que siguen siendo esclavos, el 80% mujeres y niños. Lo de los animales, os lo propongo como reflexión.

Termino. Mi blog se desmadra, que viene de madre. La mía es quien se lo ha contado a mi vecina, mi tía Manolita, porque el otro día le lleve un surtido navideño igual que el de la foto que mandé en un correo y me ha dicho que a ella también le entretiene mucho leer las cosas que escribo.

Y ya que hoy la cosa va de experiencias exclusivas, una última recomendación: cuando salgáis a la calle, buscad vuestra sombra. Y cuidadla, es una compañera fiel. Yo tenía la mía casi olvidada, la pobre, y el otro día me la encontré de noche, en una acera de Valverde. La ví más delgada y un poco triste y prometí hacer campaña de su presencia en nuestras vidas.

Felicidades a la Constitución y a las Inmas y al resto feliz puente que nos conducirá a una Navidad sin retorno.

martes, 27 de noviembre de 2007

Nuevos usos del español


Se terminó el Festival y los días vuelven a una normalidad, no sé si más o menos cómoda, pero desde luego más fría y con otro ritmo, más pausado, de bostezo a media tarde, como no queriendo distanciarse de esa luz silenciosa de la pantalla, de la semana que vivimos en todo aquello que nos contaron.
No diré nada de la película ganadora: sé que los que la vísteis tenéis vuestra propia opinión. Los que no, estoy convencida de que no os dejará indiferentes. Y casi segura de que nunca la veréis.

Lo he estado pensado y creo que no me pone triste la vuelta -siempre se regresa al lugar de una ausencia- ni la realidad -que se parece bastante a la de hace un par de martes. Lo que me pone triste es que no habrá Festival hasta el año que viene. Me siento huérfana de cine.

Mientras tanto, me dejo arrastrar cada mañana hacia el trabajo dejando que el sol me amodorre aún más que los virus que trepan por mi garganta y pensando que cuando uno está así, alicaído, lo mejor es hacer un esfuerzo y
plantearse grandes retos, como atravesar el puente, llegar a fin de mes, a fin de año y pensar en cosas originales para regalar por Reyes a la familia. Imposible abstraerse de la navidad, ni en la calle ni en casa. El domingo puse la tele y entre Elf a mediodía y Love actually por la noche, tenía la impresión de que un abominable anciano con barba blanca iba a colarse por la ventana de mi salón en cualquier momento.

El Cineclub sigue tomado por la fundación Andalesgay, que hoy traen Boy Culture. La película, con buenas críticas y varios premios en festivales del género, adapta varios relatos cortos sobre la homosexualidad de Matthew Rettenmud "para tejer esta crónica sentimental en un entorno tan adverso como el de la prostitución masculina".

Mañana, a las 19.30, en la Gota de Leche, cine-fórum con Ciudad de Dios. Buena oportunidad si no la habéis visto y además gratis.

Viernes y sábado, teatro: Closer, con Belén Rueda. Una comedia que cuenta la historia de cuatro desconocidos y de sus casuales encuentros. Según pone el librito de la programación "son personajes modernos, hedonistas, adictos a la recompensa inmediata, marcados por el miedo a sufrir, que buscan de manera insaciable un placer imposible". ¿Por qué no me habrán dado un papel?

En la tele, siguen las series y los ratones coloraos de siempre. Os recomendaría otras cosas, como el especial de Springsteen del domingo y una serie sobre la censura ayer y hoy, pero claro, para eso tenéis que estar despiertos al filo de la madrugada.

Enlace: He descubierto que el Diccionario de uso del español de María Moliner existe. Siempre me ha encantado lo de 'uso del español'. La vida de María Moliner la he estado leyendo en wikipedia: era bibliotecómana y lexicógrafa española, pero la rechazaron como primera mujer en entrar en la Real Academia. Tuvo mala suerte, la pobre. Al final, en una paradoja casi poética, el Alzheimer le hizo olvidar los significados y los machismos.
El caso es que la editorial Gredos, que os sonará por los libros de la EGB, está promocionando la tercera edición del diccionario con el concurso 'Palabras instantáneas'. Se trata de definir con una foto los nuevos términos que se incluyen en la última edición. Me ha encantado la idea: no dejo de darle vueltas a retratar conceptos como bífidus, hetero o fheng shui. Para coñazo, flipante y gym-jazz, ya os tengo en mente a algunos que me podéis servir de modelos. Tenéis la lista completa en
http://www.diccionariomariamoliner.es/


El que cada día habla con más propiedad es mi sobrino. Sabe expresar disgusto, fastidio y admiración mejor que nadie con una sola palabra: Jolines.

Os adjunto cartel de la peli de Reygadas que seguro que queda precioso en mi blog
http://bgoblog.blogspot.com/
. Por lo visto los compañeros de trabajo de mi hermano tenían dudas con la dirección. Ya puestos, me podéis apuntar a la comida de Navidad de la empresa.

Que disfrutéis con Bruce los que podéis y que todos sobreviváis a los virus que nos envuelven.

martes, 20 de noviembre de 2007

Realidades transferibles


Como la mayoría de los que me leéis sabéis y vuestros hígados dieron buena cuenta, el sábado empezó el Festival con una gala que tuvo como protagonistas a Carlos Saura, a las distintas variedades de fados y a mi madre.
La noche dio para mucho y dejó momentos antológicos que ya empiezan a ser tan clásicos como la alfombra azul: el baile de acreditaciones, el baile del autobús que nos llevó a Puerto Sur y la animada pista de baile.

Son días de trasiego, de ir y venir, de la Casa Colón al Aqualón, de catálogo, de píllame entradas para el Gran Teatro, de recomiéndame alguna peli que no sea un pestiño, de comer de tapas en el Lizarrán, de nos vemos a la salida, de a las diez y media es muy tarde para mí, de mucho cóctel y poco jamón, de pillarse algún día de vacaciones para aguantar el ritmo. Para muchos, como dice Mariví, es una semana feliz. Algunos incluso os habéis animado a escribir un blog festivalero. Me alegro. Así sentiréis en primera persona la soledad que implica ver publicado un número y un sustantivo plural: 0 comentarios.

Para mí es la Semana de las Historias: las que nos cuenta cada película. Hay pocas oportunidades de viajar, sentir y probarse otras vidas de domingo a sábado. Lo de menos es ponerse de acuerdo en si es buena, mala o regular. Lo de más, que nos cuenten realidades, personales y transferibles, como el tiempo en la ficción y aquel que cada uno dejamos dentro de las salas.

Breve agenda. Hoy en Cantero Rock, Lagartija Nick, una banda granadina que, según dice el periódico, ha explorado diferentes caminos dentro de la música alcanzando un alto grado de respeto entre todos los grupos de este país.

Mañana a las 19.00 Quino, estará en la facultad de Derecho dentro de las Presencias Literarias de la Universidad. Como no sé si podré ir y me gustaría, me he comprado un pijama de Mafalda en Oysho a modo de homenaje, ahora que Inditex está explotando la rentabilidad del cómic.

Una expo: Lo no visto, del artista de Huelva Antonio Marín, con un realismo de doble sentido. En la sala de Cajasol hasta el 30 de noviembre.

Esta semana, por deferencia a la gran pantalla, no recomiendo nada de tele, que para algo la tiene pequeña. La pantalla.

Mando un saludo especial a Carlos San Juan, ínclito amigo de mi hermano a quien no tengo el gusto de conocer. Y a tí, Javier, ya te vale con lo de reenviar mis correos, que ya me conoce hasta el peón caminero de tu empresa.

Os dejo. Ha llegado la lluvia descargando con fuerza y ruido, creo que quería llamar nuestra atención. Aprovechad tres de sus grandes encantos. Respirar la atmósfera limpia y fría. Meter en los charcos la punta del paraguas. Despertarse en mitad de la noche y desear que, mientras se escuche llover, no sonará el despertador.

Nos vemos el jueves en el documental Silvio, a la diestra del cielo. Que no falte ningún bético ni devoto de las vírgenes sevillanas.

Que disfrutéis el cine iberoamericano.

martes, 13 de noviembre de 2007

Borbones y polvorones


El ritmo de los acontecimientos se precipita. Desde mi último correo, han multado a El Jueves, Melendi la lía en un avión, el Rey en una Cumbre, una Infanta se separa y, a pesar de que el sol sigue aún entre nosotros, ya han colocado el alumbrado navideño, muchos os habéis resfriado, la mayoría habéis puesto el nórdico y yo ya he comprado un décimo con el Gordo de este año.

La semana nos sirvió para confimar lo que muchos sospechábamos: que cuando los Borbones pierden la compostura, es cuando más simpáticos nos resultan a los españoles. Ya pasó cuando lo del Rey y el oso borracho, aunque nunca se supo quien había bebido más de los dos. Esta vez Juan Carlos le echó cojones, Zapatero argumentos, Trinidad Jiménez imperturbabilidad, los tertulianos algo de lo que hablar y el merchandising politonos, remixes y dominios en Internet. Yo propongo el ¿Por qué no te callas? como título para una redacción sobre quién y qué cosas es mejor no decir...

En La Noria, Sardá intentó aprovechar el oportunismo del incidente como parte de una reaparición entrevistada con la que reclamaba ese protagonismo de night-showman que le hizo líder durante mucho tiempo. Es lo que tiene añorar los minutos de gloria.

De algo parecido va Gominolas. Me gustó, sobre todo porque es difícil dar apariencia de comedia a una crítica tan descarnada sobre la fama que acaba devorando a sus propios hijos. A destacar el cuidado de los detalles retro -monos, programas de la época- y el conseguido hilo musical de la serie, desde la sintonía del grupo hasta los temas creados ex-professo, como el de Tejero con la guitarra. Me parece buen argumento para un corto o una peli, ya iremos viendo cómo se lo montan los guionistas para mantener la audiencia episodio a episodio

Desde ya, dos imprescindibles para mañana: Caiga quien Caiga y El Jueves. La Casa Real no estuvo tan en el punto de mira desde la portada secuestrada.

Hoy hay Cineclub. Una co-producción hispano-peruana que se llama Mariposa negra. No cuento el argumento porque no os interesa a nadie y encima luego Yolanda me dice que son tan deprimentes que le quito las ganas de ir.

La Universidad celebra la Semana de la Ciencia y la Tecnología. Y mañana inaugura un interesante Congreso Internacional África-Occidente: Necesidad de Nuevas Relaciones, en el que colabora la Diputación. Hay conferencias y mesas de trabajo y, el jueves a las 21.00, un concierto de Música y Danzas Africanas en la Avenida de Andalucía que tiene que estar muy bien.

También el jueves, de 20.00 a 20.05, Ecologistas en Acción ha convocado un apagón frente al cambio climático con ocasión de un informe científico de la ONU en Valencia. No cuesta nada.

El sábado empieza el Festival, con esa gala que cada año recrea la ilusión de que las estrellas del cine también recalan en Huelva. Después, en la Casa Colón, te acabas encontrando a los de siempre y muchos políticos. O sea, a los de siempre. Pero estoy contenta: el domingo, cuando entre en la primera peli de sesión oficial, recuperaré la certeza de que hay un cine que sigue viniendo a Huelva.

Termino. Como todos habréis comprobado, la Navidad también ha llegado a los supermercados. Después de una semana resistiéndome, he acabado sucumbiendo ante tanta sobreestimulación. Me decidí por un surtido especial de mantecados, que era más barato que el Lote de jamón ibérico y además traía una bandeja de cartón plateado de regalo.

Como no doy abasto ante tanta actividad, estoy pensando en tomarme unas vacaciones para ver cine iberoamericano entre asuntos de Borbones y polvorones.

Que el calorcillo de las mantas y edredones os traiga plácidos sueños.

Felicidades a mi hermano Javier. Como aprendí de tanto oírselo a mi madre, es 16 meses más chico que yo. Después de tantos años, de pelearnos de niños, de verle perder el pelo de grande, compartir piso de hermanos, independizarme de él y tener un sobrino y tres cuartos de otro en común, me alegro que me tocara como hermano mucho más que si fuera el Gordo de este año.

martes, 6 de noviembre de 2007

Las propiedades de la materia


A falta de algo más interesante y como espectadora indiscriminada de concursos, el domingo por la noche terminé viendo ¿Sabes más que un niño de primaria?. No sé a vosotros, pero a mí me parece una auténtica humillación compararse con unos críos empollones que dominan cualquier materia mientras toda la españa que está viendo el programa asiste a tus dudas ante una pregunta de Sociales de primero del tipo: ¿qué diferencia hay entre una bicicleta y un autobús?

El rato de tele, aparte de servirme para comprobar que por Ramón García no pasan los años, me condujo a distintas reflexiones sobre el conocimiento y la duda, sobre la infancia y la televisión. A medida que nos hacemos adultos, la mayoría de las cosas que nos enseñaron en el colegio se nos olvidan. Pero viendo el programa, me di cuenta de que no es un problema de memoria sino, más bien, de pérdida del interés y la capacidad de sorpresa. A la edad que tienen los alumnos de primaria, cualquier descubrimiento, cualquier respuesta que aporte algo nuevo a lo conocido hasta entonces engrandece la realidad, confiere un sentido a nuestro mundo, el real y el imaginario. Por eso mi sobrino puede ser un granjero, un cocinero o un mago y yo una vaca, un huevo frito o un conejo que sale de la chistera.

Luego viene la adolescencia y la verdad es que el interés por el conocimiento decae bastante, quizás porque se deposita en otro tipo de cosas igualmente necesarias para el crecimiento, como transgredir lo prohibido -el primer cigarro, la primera borrachera- o dilemas existenciales como "tía, no te rayes porque se te ponga a vacilar, tía, que ya sabes que él es superburraco, tía", según pude sacar en claro de la conversación entre las dos tiernas quinceañeras que ayer me tocaron delante en la cola del Día.

Volviendo al concurso y a la edad que ostento, el camino me condujo inexorablemente hasta la duda. Hay un momento en el que, sin saber porqué, parece que no necesitemos ampliar más los horizontes de nuestro mundo, sino todo lo contrario. Comienza el fin de la imaginación. La consecuencia es que empezamos a dudar de lo que antes sabíamos. Algunos dudamos hasta de lo que no sabemos si sabemos. Me dí cuenta en la pregunta ¿cuáles son las propiedades de la materia?. Me encantó. Empecé a pensar en propiedades y casi todas las que se me ocurrían eran inmateriales, pero mi teorías metafísicas serían asunto de otro programa. Al final acerté volumen y aprendí que la otra es masa y pensé que mi nuevo conocimiento era un buen nombre para un correo.

Aterrizando en pleno noviembre, ahí va la agenda cultural.
Hoy no hay cineclub y sí Boleros y otras canciones de amor destacado. El espectáculo, organizado por la Cope, se llama Romántico, y canta Olga Cerpa y el grupo canario Mestisay.

El pobre Gran Teatro aún debe estar recuperándose después de que La Cubana lo dejara patas arriba. Tardaremos mucho tiempo en verlo hasta la bola durante cuatro días seguidos. Me lo pasé pipa, me hubiera quedado dos horas más una vez que me zampé el bocadillo de mortadela que repartieron, claro, y el de los de la fila de alante, que debían ser algo escrupulosos.

Este fin de semana la protagonista es la ópera, el viernes con Las Bodas de Fígaro por la Ópera Nacional de Moldavia y el domingo con Romeo y Julieta, en una versión de un tal Charles Gounod.

Si vaís a Sevilla, podeis aprovechad para ver cine europeo. Y si no, id haciendo ganas para el iberoamericano que está a punto de desembarcar. Mientras, os recomiendo una peli de la que confío que que hayan hecho una muy buena adaptación: Persépolis, candidata por Francia a los Óscar y basada en el cómic de Marjane Satrapi. Lo he leído y no tiene desperdicio. Eso sí, nos molestéis en buscarla, no la ponen en ningún cine de Huelva.

Exposiciones. Ayer se inaguraron dos: en la Sala Plus Ultra de Cajasol, El Hijo del Pescadero, quince piezas de Rafael García Pinto de gran fuerza y colorido, según he leído hen el periódico. Y en la Caja Rural, Domingo Delgado, insigne pintor de mi pueblo, que trae a la capital sus clásicos paisajes realistas de todos los rincones de la provincia.

En la tele, esta noche Cuatro estrena Gominolas, que espero que esté a la altura de las expectativas que ha levantado. Y a continuación en la misma cadena, Cuestión de sexo, que no está mal y tiene buena banda sonora.

Termino, que después a mi madre le da por entrar en mi blog y me dice ¿tú cuándo escribes tantas cosas?.

Os adjunto foto-grafitti y os animo a fotografiar las puestas de sol del otoño. Son incandescentes.
Felices tardes de somnolencia

El post de hoy va dedicado a Albéniz, maestro de blogueros, después de que lo hayan censurado por decir la verdad en un medio no dispuesto a admitirla.

PD. Por cierto, por si no vísteis el concurso: la respuesta correcta del autobús es que es un medio colectivo, y no un vehículo de motor, como yo estaba convencida. Reconozco que me sentí un poco avergonzada y bastante ignorante, pero después pensé ¿y si le dejo mi bici a mucha gente? ¿y qué pasa con los tándems? Creo que al programa le falta alumnos redichos que planten cara a los guionistas.