martes, 20 de noviembre de 2007

Realidades transferibles


Como la mayoría de los que me leéis sabéis y vuestros hígados dieron buena cuenta, el sábado empezó el Festival con una gala que tuvo como protagonistas a Carlos Saura, a las distintas variedades de fados y a mi madre.
La noche dio para mucho y dejó momentos antológicos que ya empiezan a ser tan clásicos como la alfombra azul: el baile de acreditaciones, el baile del autobús que nos llevó a Puerto Sur y la animada pista de baile.

Son días de trasiego, de ir y venir, de la Casa Colón al Aqualón, de catálogo, de píllame entradas para el Gran Teatro, de recomiéndame alguna peli que no sea un pestiño, de comer de tapas en el Lizarrán, de nos vemos a la salida, de a las diez y media es muy tarde para mí, de mucho cóctel y poco jamón, de pillarse algún día de vacaciones para aguantar el ritmo. Para muchos, como dice Mariví, es una semana feliz. Algunos incluso os habéis animado a escribir un blog festivalero. Me alegro. Así sentiréis en primera persona la soledad que implica ver publicado un número y un sustantivo plural: 0 comentarios.

Para mí es la Semana de las Historias: las que nos cuenta cada película. Hay pocas oportunidades de viajar, sentir y probarse otras vidas de domingo a sábado. Lo de menos es ponerse de acuerdo en si es buena, mala o regular. Lo de más, que nos cuenten realidades, personales y transferibles, como el tiempo en la ficción y aquel que cada uno dejamos dentro de las salas.

Breve agenda. Hoy en Cantero Rock, Lagartija Nick, una banda granadina que, según dice el periódico, ha explorado diferentes caminos dentro de la música alcanzando un alto grado de respeto entre todos los grupos de este país.

Mañana a las 19.00 Quino, estará en la facultad de Derecho dentro de las Presencias Literarias de la Universidad. Como no sé si podré ir y me gustaría, me he comprado un pijama de Mafalda en Oysho a modo de homenaje, ahora que Inditex está explotando la rentabilidad del cómic.

Una expo: Lo no visto, del artista de Huelva Antonio Marín, con un realismo de doble sentido. En la sala de Cajasol hasta el 30 de noviembre.

Esta semana, por deferencia a la gran pantalla, no recomiendo nada de tele, que para algo la tiene pequeña. La pantalla.

Mando un saludo especial a Carlos San Juan, ínclito amigo de mi hermano a quien no tengo el gusto de conocer. Y a tí, Javier, ya te vale con lo de reenviar mis correos, que ya me conoce hasta el peón caminero de tu empresa.

Os dejo. Ha llegado la lluvia descargando con fuerza y ruido, creo que quería llamar nuestra atención. Aprovechad tres de sus grandes encantos. Respirar la atmósfera limpia y fría. Meter en los charcos la punta del paraguas. Despertarse en mitad de la noche y desear que, mientras se escuche llover, no sonará el despertador.

Nos vemos el jueves en el documental Silvio, a la diestra del cielo. Que no falte ningún bético ni devoto de las vírgenes sevillanas.

Que disfrutéis el cine iberoamericano.

2 comentarios:

Cristina dijo...

Jo Bego, que envidia me das.
Ya me gustaría a mí tragarme todas las pelis Iberoamericanas que quisiera y sólo parar para ir al Agualon.
¡Que suerte tienes hija!
Por cierto, lo de Quino me encantaría ir a escucharlo. Mafalda es genial ;)

En fin, disfruta todo el cine tú que puedes, que las demás tenemos que estudiar.

Un beso muy fuerte y enhorabuena por el blog, que es genial

Tu prima

Alicia dijo...

Soy de la misma opinión en todos los sentidos que el comentario anterior, asique no te lo voy a escribir otra vez... Parecería incluso que somos hermanas...

En fín, que aprovecho que te escribo para demostrarte que, por una vez, te has equivocado, y que "Una prima adolescente" no es la primera persona que te reenvía el test para adolescentes... Que ya te vale, a tus años, y haciendo jueguecitos... (Como no quiero defraudarte, y tampoco me importa seguir desempeñando el papel de la "pava" de la familia, un día que tenga tiempo me pongo manos a la obra... te lo prometo)

¡Un beso! Y a cuidarse entre tanto cine y tantas catas de vino... ¿tinto o blanco? ;)

Tu prima adolescente